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Bruce quiere ser agua

Bruce quiere ser agua

(Transcripción) No sé por dónde empezar, si por el personaje o por el anuncio. Empiezo por el personaje porque es fascinante y todo alrededor de él es un misterio, en especial su muerte. Dicen que fue causada por la alergia a un analgésico que le produjo una inflamación en el cerebro y esto es lo que le produjo la muerte, según un informe forense donde descubren que tiene en sangre dicho medicamento y el cerebro muy inflamado. Sin embargo, un alergólogo experto no opina lo mismo ya que dicen que si así fuera también habría tenido inflamadas otras partes de su cuerpo. Además el medicamento fue suministrado porque tenía un fuerte dolor de cabeza, lo que hace pensar que quizá la inflamación empezó antes…. En fin, cosas de la vida. Pero lo más increíble de Bruce Lee no fue su muerte sino todo tu camino de éxito y de enseñanza ya que lo que más hizo fue enseñar a otros. Lee no sólo dejó un legado cinematográfico sorprendente sino también un estilo nuevo de combatir propio aunque fusionado que ha tenido una gran influencia posterior sobre las artes marciales. Y a pesar de que vivió poco, vivió mucho…. Pocos podemos decir, aun siendo bendecidos por una vida más larga que la suya, que nuestra vida haya sido tan intensa y llena de emociones, de éxitos, de aprendizaje, de creatividad… y he de confesarte que yo, de mayor, quiero ser Bruce Lee. No te rías, que sí que quiero ser Lee… quiero ser una viejecita que se eleva sujeta a un palo con la punta de un solo pie…. Y todavía estoy a tiempo. Tengo 44…. Hasta los ochenta años fíjate si tengo tiempo. Sólo tengo que dedicarle un minuto hoy y cada día aumentar unos segundos… de aquí a cuarenta años, me sujeto en el palo, abro las aletas dorsales, pego patadas laterales y chillo como un bebé alegre… ¿Te ries?

Haces bien, no creo que me dedique a eso… pero podría hacerlo. Podría convertirme en una anciana fuerte si hoy decido hacer un cambio en mi vida… por supuesto que sí. Sólo tengo que leer el libro de Bruce y seguir su ejemplo un poco más allá de mis límites cada día. En eso está el truco, en trabajar día tras día sin fiestas de guardar, ni huelgas ni permitiendo un solo segundo de desaliento. Quédate con esta idea, que nos va a hacer falta tenerla en cuenta.

Ahora hablemos del anuncio porque no tiene desperdicio. En 2006, una empresa de publicidad llamada SCPF, creó una campaña publicitaria para BMW. El anuncio recogía una escena de Bruce Lee invitándote a ser agua y te traduzco sus frases porque están llenas de magia:

“Vacía tu mente. Libérate de las formas como el agua. Pon agua en una botella y será botella. Ponla en una tetera y será tetera. El agua puede fluir… o puede golpear. Sé agua, amigo” (Be water my friend. ).

Se convirtió en fenómeno de masas y aumentó las ventas de BMW en un 60%.

La idea del anuncio era la de expresar una idea por aquellos entonces rompedora porque hasta ese momento, se vendían los todoterrenos usando el argumento de que se adaptaban a cualquier tipo de caminos. Los anuncios televisivos que se veían en España en aquella época donde se trataba de vender todoterrenos, exponían a estas máquinas a andar por caminos de piedras y por ríos…. Pero este anuncio exponía a un BMW X3, el todoterreno de BMW, caminando por una carretera lisa y diciendo “No te adaptes a la carretera, sé la carretera”… por eso las palabras de Bruce Lee eran perfectas para el anuncio.

Son palabras perfectas para la vida y yo creo que ese fue el motivo por el que tuvo tanto impacto aquel anuncio.

A mí me ocurre algo curioso con los anuncios de coches. Si te fijas, los anuncios de coches y los de colonias suelen ser muy bonitos…. Pero, en especial con los de coches, raramente…. ¡Qué digo, raramente!… ¡nunca me acuerdo de las marcas que anuncian! No sé si es generalizado, a lo mejor sólo me pasa a mí porque tengo poco interés por los coches más allá del concepto de máquina transportadora.

Pero aquél anuncio conectaba con muchas sensibilidades y en mi caso, las palabras de Bruce me llenaban de intriga, quería saber qué significaban pero si las analizas, no podían venir de otra persona más que de Bruce Lee. Él era testigo constante de rigideces de su cultura que les impedían avanzar como, por ejemplo, en el caso de las artes marciales… si un arte marcial era débil en algún aspecto, lo era para siempre porque nadie se atrevía a cambiar ni una sola técnica. En su método, Bruce recogió lo mejor de cada cosa que aprendió analizando y practicando todos los estilos e hizo lo mismo con otras áreas, con la idea de enseñar a norteamericanos, algo prohibido por los chinos, con la idea de hacer cine, con la forma de enseñar, de vivir… Bruce fue agua y quizá eso explique esa carrera de éxitos en tan poco tiempo de vida. No permitía que lo establecido se convirtiera en un obstáculo.

Irremediablemente me acordé de esas palabras cuando pensé en la idea sobre la que quiero hablar hoy. Se trata de un tema del que ya he hablado en los primeros capítulos y que he mencionado alguna vez pero hoy quiero exponerlo desde un aspecto diferente porque he aprendido algo nuevo sobre eso.

Yo siempre he dicho que las personas que te acompañan en este camino de la vida se convierten en aliados o en obstáculos y en algunos episodios hemos hablado de cómo gestionar las compañías que se convierten en un obstáculo en nuestra vida para conseguir no sólo nuestro objetivo de adelgazar sino cualquier otro objetivo. Algunas de estas personas-obstáculo, son personas que amamos y con las que no tenemos intención de hacerles daño alejándonos de ellos o discutiendo sobre lo que nos separa.

Pero hoy quiero avanzar un poco más en esa realidad-obstáculo con un concepto que he escuchado y del que no era consciente hasta ahora y es el ambiente obesogénico.

¿Te lo has planteado alguna vez?

El ambiente obesogénico es una realidad que nos embarga y que inevitablemente nos lleva a la obesidad. Un ambiente obesogénico implica que todo nos lleva  irremediablemente hacia la alimentación insana y la vida sedentaria… por ejemplo, antes, para comer, había que ir a un bosque y matar a un animal. Ahora vas al supermercado con tu coche y lo compras incluso cocinado y tú no decides nada del proceso… se te da en tus manos listo para comer.

Comes sin esfuerzo, te desplazas sin esfuerzo, cocinas sin esfuerzo… y claro, es de agradecer…. Pero estás abocado a ser obeso.

Antes, nacer era tu gran condición. Si nacías con suerte, tu vida era afortunada. Si nacías hijo de un esclavo… olvídate.

¿Realmente existe el ambiente obesogénico? ¿Todo está pensado para que engordemos? Pues el caso es que esa no es la pregunta. Es posible que podamos decir que nuestro ambiente es obesogénico porque nuestro trabajo es sentado en una silla y los alimentos que hay en la máquina de vending de la oficina son galletas con chocolate… ummm qué vida aquella en la que hacía un pequeño descanso para sacar un paquete de aquellas galletas tan ricas y las degustaba dulcemente mientras atendía a los clientes… yo era feliz cuando trabajaba en Bankinter con mi café, mis galletas de chocolate, mis clientes y todo lo increíble que estaba aprendiendo en aquellos años sobre inversiones, bolsa, fondos… sí, esa es una parte de mi vida en la que me costaba horrores adelgazar… pero sin darme cuenta, vivía en un feliz ambiente obesogénico.

Así que sí… puede que exista pero, como te he dicho, esa no es la pregunta. La pregunta es la siguiente:

Aunque mi ambiente es obesogénico ¿puedo hacer algo?

Quiero explicarte ahora uno de los significados de ser agua.

Cuando yo tuve mi primer novio lo quería ver a todas horas…. Pero él no quería estar tanto tiempo conmigo. Le agobiaba mi insistencia y mi torpeza de novia primeriza y siempre andábamos negociando el tiempo de estar juntos, como si se tratara de un regateo entre dos comerciantes, él siempre tirando a la baja y yo siempre tirando al alza…. Y un día me dijo algo que no se me ha olvidado tantos años después. Me dijo que yo era como el mar que, suavemente va acariciando la roca, sin violencia, sin rigidez pero con constancia hasta que ésta se deforma…. Y ésta es una gran técnica para salir de un ambiente obesogénico. Bueno, como te decía, un ambiente obesogénico o cualquier otra cosa que nos impida ser nosotros mismos.

Claro que para hacer eso, es decir, para hacer cambios suaves y progresivos hasta salir de lo que somos, primero hay que reconocer que existe una brecha importante entre la forma de vida de un delgado y la nuestra.

¿Alguna vez has visto algún programa entre esas personas que tienen una obesidad mórbida?

¿Te acuerdas una vez que hablé de la asesina de la media tonelada?

Era una mujer que estaba en una cama, derramándose sobre su colchón porque no tenía fuerzas para sostener su peso.

Cuando yo veía a esa mujer me decía a mí misma…. “Si no se podía mover de la cama… ¿cómo se las ingeniaba para seguir comiendo?” Pues era obvio, alguien le llevaba el alimento a demanda. Sólo tenía que pedirlo.

Esa mujer ¿estaba o no estaba en un ambiente obesogénico? Es evidente que sí.

Y ahora te voy a hacer una serie de preguntas que te van a cuestionar tu estilo de vida, ése que has escogido, o que crees que has escogido, que te rodea o que alguien ha hecho que te rodee.  Contesta con sinceridad a lo siguiente:

 

  1. Cuando lees o escuchas algo sobre los beneficios de un alimento o de una dieta ¿te resulta fácil incorporarlo a tu vida? Y con fácil me refiero a que si el dinero te permite comprar los nuevos alimentos, si los venden en tu supermercado, si al incorporarlo en el menú, todas las personas de tu alrededor lo aceptan de buen grado y si el trabajo te permite incorporar ese alimento o dieta.
  2. ¿Te resulta fácil hacer ejercicio? Y con fácil me refiero a que puedes incorporarlo a tu rutina todos los días, si las personas que hay a tu alrededor son deportistas y te animas a hacer deporte, si tu trabajo tiene un horario que te permite hacer deporte, que si tu vida privada es propicia a que hagas deporte.
  3. Si quisieras ser vegano, o paleo, o quisieras adoptar un estilo de vida concreto porque piensas que es bueno para tu salud y para tu forma de pensar…. ¿encontrarías apoyo? ¿Podrías salir con los amigos a un restaurante donde pudieras mantener tu estilo de vida?
  4. Si eres celiaco o tienes alguna intolerancia… ¿te cuesta trabajo encontrar alimentos que se ajusten a tus necesidades?
  5. Esta es muy importante… si tienes un problema de salud recurrente como cistitis, cándidas, problemas en la piel… ¿Tu médico te ofrece una dieta personalizada además del medicamento oportuno?

Por supuesto podría formular más preguntas pero estoy segura de que tratando de responder éstas ya te hayas hecho una idea de cómo es tu ambiente.

Ahora quiero ponerte en otra situación. Imagínate que eres un fabricante de máquinas de gimnasio y provees a los gimnasios de toda la ciudad. En cuanto estos gimnasios cubrieran toda su superficie de máquinas, dejarían de comprarte a menos que una se rompiera de vez en cuando… pero llegaría un momento en que tu negocio se estancaría.

Entonces te preguntas lo siquiente: ¿Cómo puedo vender más máquinas? Te dejo unos segundos de reflexión para que pienses….

 

 

¿Ya?

Estoy segura de que ya se te ha ocurrido una brillante idea para resolver esta cuestión de mercado…

Alrededor de los años 90 y durante todo este siglo… desde que Jane Fonda se pusiera las mayas y los calentadores (una prenda que si tienes menos de 20 años no conocerás), la industria fabricante de maquinaria deportiva se ha forrado vendiendo trastos a personas como tú y como yo que todo el ejercicio que hacían era el de ir del salón a la cocina y de la cocina al salón donde un deformado sillón les esperaba para seguir viendo la televisión. No les vendían máquinas a personas afines al deporte sino a personas que nunca hacen deporte, personas insatisfechas consigo mismos que querían ser felices y que estaban convencidos de que el banco de abdominales, el cinturón que te electrocuta o la máquina vibratoria, les iba a ofrecer la felicidad que anhelaban.

¿Cuánto dinero en chorradas habremos gastado? Me confieso compradora del cinturón eléctrico, de la wii y sus cuatro juegos birriosos que a los dos días te cansabas, de las máquinas pedaleadoras…

Pero ha sido ahora, tras cuarenta años, de gastos absurdos e inútiles, cuando empiezo a entender dónde está el quid de la cuestión.

La cuestión es ser agua…. My friend.

Ahora te voy a indicar cómo puedes ser agua en tu entorno obesogénico:

 

  1. Si el envase que contiene el agua tiene alguna grieta, no puede dominar al agua porque ésta sabe escaparse. Con esto quiero decir que busques las grietas de tu ambiente obesogénico… y te lo aseguro, siempre hay grietas. Elige cualquier aspecto de tu vida donde estás abocado a engordar como, por ejemplo en tu trabajo. Acuérdate de aquella época mía feliz de chocolate y finanzas. Vas a trabajar en coche, estás todo el día en una silla y vuelves del trabajo. ¿Dónde está tu grieta? A lo mejor hay escaleras en tu edificio. En mi época de chocolate y finanzas teníamos el horario partido y comíamos en el trabajo y una compañera me aficionó a caminar después de comer… ni te imaginas lo bien que sienta eso. Pues a lo tonto ya estás incorporando una hora de ejercicio a tu rutina de todos los días. Piensa…. Piensa… seguro que hay alguna grieta y por ahí es por donde debes escaparte.
  2. El agua es como el junco que no se parte porque no es rígido. El agua llega hasta donde quiere porque es flexible… haz tu guerra desde la flexibilidad, no desde la confrontación. Cuanto más rígido seas, cuanto más trates de enfrentarte a los demás, esos que amas pero que colaboran con tu ambiente obesogénico, más infeliz serás y más zancadillas pondrán en tu camino porque no sólo serás el raro con las comidas sino que te desmoralizarán o te obligarán a adaptarte porque, si no, eres tonto, torpe, piensas en tonterías, ahora te has vuelto maníaco, y dale con las dietas, no se puede ir contigo a ningún parte…. No, en un ambiente obesogénico no vayas por delante, haz guerra de guerrillas. Juega sucio, usando siempre tu buena cara, tu dulzura… como el mar suave que acaricia la roca ¿te acuerdas? Con palabras dulces, con ideas que gustan a todo el mundo… por ejemplo yo estoy investigando con quesos veganos y por fin he encontrado una vía de investigación interesante que ya te contaré… si consigo que, sin que sea un queso, esté rico, quizá logre hacer sustituciones potentes e incluso convenza a mi quesero compañero de camino de alternar de vez en cuando sus vicios con mis ideas…
  3. Sé transparente como el agua y sobre todo, transparente contigo mismo. Si no eres consciente de tus debilidades, no las puedes superar y de algunas, yo sé que eres conscientes pero de otras, ni siquiera nos enteramos porque vivimos en un ambiente obesogénico. Eso se ve muy claro en la nutrición. Muchos de nuestros errores se deben a nuestro desconocimiento y no los subsanamos porque no creemos que los estemos cometiendo. Por ejemplo, hace tiempo se pensaba que el problema de la bollería industrial era porque estaba cocinada con aceite de coco y se empezaron a vender bollería con aceite de oliva y la gente la consumía pensando que estaba tomando algo sano. Luego se le sustituyó el azúcar por sacarina y la gente pensaba que estaba comiendo algo sano… así que pon en tela de juicio todo… incluso hasta mis palabras… pero no lo enfrentes, be wáter, my friend…. Guerra de guerrillas.
  4. Sé agua en el sentido de ser disolvente universal: empápate, nunca mejor dicho, de todo lo que encuentres y leas hasta que tu ambiente mental sea adelgazogénico incluso viviendo en un ambiente obesogénico. Si quieres arreglar un problema… contamina tu mente con soluciones hasta que lo arregles. En medio de todo el ruido, en medio de toda esa paja… se encuentra un diamante de vez en cuando que te ayuda a resolverlo.
  5. Y última: sé agua moja a la gente. ¿Y sabes cómo se moja? Volcando sobre los demás una y otra vez lo que tú vas aprendiendo para que, al final, la gente se apunte a tu rollo porque le gusta lo que vas aprendiendo.

Ya que estamos tan filósofos te voy a leer un texto. No es mío pero escribiendo el guión de este capítulo de repente lo he recordado. Es un poema atribuido a un escritor llamado  Max Ermann en 1927. A mis manos llegó porque mi padre, que es la persona más increíble que he conocido en mi vida y nunca nadie ha podido superarle en grandeza, me lo dio una vez y lo tuve en la pared de mi cuarto muchos años. Me ha encantado cuando haciendo memoria sobre el texto lo he podido encontrar porque ahora lo comparto contigo deseando que sus ideas te ayuden tanto como lo hicieron tantos años conmigo. Es curioso además cómo las cosas cobran sentido con los años. Muchos de los versos de este poema parecen señales que en su momento no entendía y que ahora aparecen ante mis ojos como auténticas revelaciones.

 

Desiderata

Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y recuerda que la paz se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara,
y escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano y amargado
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios,
pues el mundo está lleno de engaños.
Pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe,
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo,
y en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu
para que te proteja de las adversidades repentinas,
mas no te agotes con pensamientos oscuros,
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina,
sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas,
tienes derecho a existir,
y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé alegre.

 

Esfuérzate por ser feliz.1

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