• trebolarium@trebolarium.com

Nuestros cursos

Cómo ser Paco de Lucía

En un documental que hicieron sobre Paco de Lucía (cuando aún vivía), éste, tumbado en una hamaca en una playa paradisíaca, decía mirando a la cámara que eso de que los músicos son personas atormentadas que siempre andan sufriendo era mentira porque él disfrutaba enormemente con lo que hacía.

El extraordinario talento de Paco de Lucía se desarrolló sin una sola clase de solfeo. Se cuenta de él que cuando era acompañado por una orquesta de músicos, éstos tenían que adaptarse a nuestro genio ya que desconocía las reglas de la música escrita.

Y ¿Cómo es posible que Paco de Lucía, uno de los genios musicales del siglo, no hubiera ido a clases de música nunca? Evidentemente no es el único. Muchos grandes genios de la música aprenden a reproducir lo que oyen con una precisión milimétrica e, incluso, llegan a crear música sin saber nada de solfeo….. todo el trabajo lo hace el oído y la memoria.

Existen dos tipos de intérpretes musicales, los que pueden leer una partitura y son capaces de interpretarla a la perfección y hacen una ejecución extraordinaria y los que sienten una música y son capaces de reproducirla desde la intuición de su propio sentido del oído. Se dice de los primeros que son disciplinados y perfeccionistas y de los segundos que son apasionados, intuitivos y músicos ilimitados ya que  con sólo escuchar una música pueden interpretarla sin depender del papel, son creadores y no necesitan soportes para interpretar su música (no dependen de un atril con una partitura sino que pueden tocar una guitarra de forma imaginaria tumbados en una hamaca al sol de una playa paradisíaca).

Llegar a desarrollar las dos virtudes es todavía más poderoso. El siguiente paso de un intérprete de partitura debería ser el de aprender a desarrollar la interpretación de oído porque esto sortearía los gaps que el faltan, los tiempos  de desamparo que le niega la interpretación de papel (la partitura que se cae, o la emoción musical que no es capaz de entreverse entre las corcheas de un pentagrama porque, no lo olvidemos, música es pasión).

En el curso “Cómo sacar la melodía de una canción en guitarra”,se explica de una manera muy sencilla cómo trabajar el oído para poder interpretar cualquier canción. No se trata de un curso para intérpretes perfectos sino para personas que siempre han soñado con aprender a tocar la guitarra pero no han encontrado el momento o el profesor aunque es importante que, para entenderlo, conozcan los acordes básicos de la guitarra (de lo contrario, les falta un paso previo bastante importante).

Con este curso, los alumnos aprenderán a autoenseñarse solos. Podríamos decir que es el primer paso para aprender a intuir canciones… pero una vez aprendido este paso, el alumno no necesita más clases. Sabe lo que tiene que hacer para extraer el sonido adecuado a la guitarra y poco a poco va desarrollando esa capacidad intuitiva que le permitirá incluso improvisar cualquier canción casi de forma espontánea.

Este curso junto a mucha práctica te convertirá, sin duda, en Paco de Lucía.

 

 

 

¿Te gusta escribir? Descárgate nuestra guía gratuita para empezar tu libro hoy mismo y publicarlo en Trebolarium. ¡Estamos esperando ansiosamente tu primera obra!

 

 

¿Quién decide qué libro es importante?

Una vez conocí a un escritor que le enseñó su trabajo a otro escritor y el segundo, tras leer el trabajo del primero, se atrevió a decirle que dejara la escritura porque no llegaría nunca a nada. Resulta curioso que alguien pueda ser tan atrevido de invitar a otra persona a que deje de escribir, incluso cuando su trabajo no sea brillante, incluso aunque no lo fuera nunca… eso no quiere decir que sus textos no tengan valor. Los historiadores no buscan información veraz de un personaje histórico entre los grandes literatos… sus valiosos textos son diarios del servicio, de los cónyuges, de personas que trabajaron con los grandes o que estuvieron codo con codo y todos estos textos tienen un valor sin precedentes. Nadie debería decirle a nadie que no escriba sólo porque no conoce las herramientas literarias de vanguardia.

Hay dos motivos por los que nunca hay que desanimar a alguien a escribir… bueno, yo diría que hay tres motivos. El primero de ellos es para sí mismo, como terapia,  porque no hay nada que ayude más que escribir para volcar la tensión emocional. El segundo es el hecho de que no se escribe de igual forma para siempre. Las personas mejoran su redacción.  El tercer motivo está relacionado con nuestra historia, con lo que somos y nuestro legado.

Pincha en la imagen para saber más del curso “Cómo escribir una novela” de Trebolarium

Es posible que el manuscrito sea modesto, que esté escrito de una forma sencilla, que no esté a la altura intelectual de los más grandes… pero tiene un valor histórico. Sin ir más lejos, uno de los textos más valiosos que he heredado yo son los poemas y reflexiones de mi abuela, Amparo Alba Patricio, una mujer que vivió  la Guerra Civil Española en primera persona y que con poemas sencillos y humildes trae a mi presente un poco de aquella historia.

Quien le dice a un escritor que su libro no debe existir acomete el mismo acto que quien quema un libro porque borra de este planeta un testimonio valioso de lo que somos.

Por todo lo dicho te animo a que no dejes sin terminar tu proyecto. ¡Qué nada te pare! y si necesitas ayuda, cuenta con Trebolarium para que vea la luz.

 

 

¿Has visto lo que me has obligado a hacerte?

(Transcripción )

 

Hoy quiero hablarte de una frase muy destructiva, una frase que parece que sólo pertenece a los maltratadores pero que se disfraza de otras palabras en bocas de otras personas y es la frase del título de este audio: “¿has visto lo que me has obligado a hacerte?”

Es la frase de una irresponsabilidad absoluta que tiene un fin, librarse de la culpa y culpar a quien escucha la frase.

Te diré de qué otras formas se viste:

“Tú tienes la culpa de lo que ha pasado”

“Si no hubieras hecho esto, yo no habría hecho esto otro”

“Me has provocado y he tenido que reaccionar”

“Me has enfadado tanto que he tenido que saltar”

 

Se trata de frases que dice alguien consciente de que ha hecho algo que te ha provocado un daño pero no desea hacerse responsable de la acción, convirtiendo al receptor del daño en el causante de la reacción.

Pongámonos en el caso más justificado del mundo. Por supuesto hay grados y la casuística es enorme así que nos vamos a poner en el caso de que, quien dice esta frase, realmente ha sido provocado por una acción muy violencia. Veremos que la mayoría de las veces no es así pero, insisto, pongámonos en el caso en el que la reacción es completamente justificada.

Imagínate que la persona A ha dicho o hecho algo que ha producido un gran daño a la persona B y ésta, ni corta ni perezosa, le ha devuelto el daño con creces y entonces le responde que la culpa es de A porque le ha provocado.

¿La culpa realmente es de la persona A?

La persona A, ha hecho algo, algo doloroso o a veces algo que no tiene importancia pero la verdadera responsabilidad de cómo reaccione B es de B.

B decide si quiere enfadarse. B decide si quiere creer a A en su ofensa o en su acción. B decide que es un ataque personal. B decide actuar en consecuencia y no sólo actuar sino que también decide el grado de respuesta… por tanto, la responsabilidad es y siempre será de B. Si se pasa de la rosca, la verdadera culpa es de B porque B ha decidido que  va a reaccionar de una forma ampliada con respecto a la supuesta ofensa, sea real o no, que ha recibido de A.

¿Y esto que quiere decir? Pues que A no es el responsable de que B reaccione violentamente aunque haya hecho algo terrible.

Y ¿para quién es útil esta información?

En principio se me ocurre que es vital que dos tipos de personas entiendan la importancia de esto.

Uno de estos tipos es la típica víctima de personas maltratadoras, acosadoras o violentas que ante, ni siquiera un acto real sino a veces una interpretación errónea de lo ocurrido, e incluso de hasta detalles absurdos como el significado de una palabra o incluso cosas que no han ocurrido y que reciben agresiones físicas o psicológicas continuamente de las que supuestamente deben sentirse culpables…  no te olvides de esto: nadie que te hace daño es inocente. Cada uno se responsabiliza de lo que hace y ¿sabes por qué? Porque los que se acuñan la famosa frase “mira lo que me has obligado a hacer”, por lo general responden con violencia aumentada ante aquellas supuestas provocaciones que dicen haber recibido.

Una guía para escapar del maltrato.

El otro tipo de personas que deben tener muy presente este concepto es el de aquellas personas que se encuentran en un entorno hostil, como por ejemplo, en un trabajo con un ambiente laboral donde existe una competencia feroz o donde un superior desea que abandones tu puesto de trabajo… en este tipo de ambientes, es posible que recibas provocaciones que pueden llegar a ser muy ofensivas y violentas aunque sutiles y aparementemente inocentes  porque están esperando a que reacciones a la desesperada para acusarte en ese momento.  Es una técnica que utilizan los acosadores… provocan una acción violenta para luego acusar al otro de ser violento o de tener algún problema psicológico o de estar mal de la cabeza que es de lo que más les gusta acusarte. Aunque no tengan razón, el poder sobre cómo sentirte en esas situaciones y sobre cómo reaccionar sigue siendo tuyo, la responsabilidad siempre es de la persona B, no lo olvides.

Si eres del primer tipo, recuerda que no debes cargar con culpas que no te corresponden. Si eres del segundo… no les des el gusto, no les reafirmes en la falacia que han construido a tu costa. El poder es tuyo.

 

 

¿Te gusta escribir? Descárgate nuestra guía gratuita para empezar tu libro hoy mismo y publicarlo en Trebolarium. ¡Estamos esperando ansiosamente tu primera obra!

Corregir tu novela

El sistema de edición clásico, antes de que Internet irrumpiera en el escenario, ofrecía dos únicos canales de publicación posibles. Uno era la autopublicación donde era posible pagar a un impresor por crear el libro y el escritor era el corrector, el editor y el distribuidor y la segunda opción era el de tratar que un editor se fijara en tu obra para que ésta fuera publicada con mucha más capacidad de distribución. El editor se convertía, así, en una especie de filtro que decidía qué obras serían conocidas por los lectores y cuáles no.

Pero cuando un editor empieza a recibir cientos y miles de manuscritos diarios, sucede que le resulta imposible leerlos y publicarlos todos, así que empieza a generar un sistema arbitrario de selección de obras.

Intenta imaginarte que eres un editor que recibes cien manuscritos al día. Eso significa que tendrías que leerte cien libros al día y eso es imposible así que te lees la primera página de cada libro y con todo y con eso deberías leerte cien páginas al día. Entonces tienes que elegir un criterio de selección rápido.

Primero, eliminas los libros que no entran en tu criterio de edición, es decir, aquellos que son de temáticas que no eliges o que no tienen mercado. Después desechas los libros que contienen los fallos más evidentes: si una obra contiene errores ortográficos, se lee hasta el primer error y acto seguido se desecha.

Después se eliminan las obras que tienen un mal estilo narrativo. Eso es algo que se puede saber en la primera página.

Finalmente se deshecha aquellos principios que, aún estando bien escritos, con un buen estilo, son anodinos, lentos, que anuncian un recorrido literario con poca intensidad.

Pasado este criterio, se decide publicar y aún así no se tiene la garantía de éxito en el mercado.

Estos criterios se dejan muchos diamantes en bruto en el camino. Son muchas las veces que se conoce la historia de un escritor famoso con gran éxito que ha sido despreciado previamente por cientos de editoriales y sería bastante interesante saber por qué motivo despreciaron su manuscrito. En muchas ocasiones ni siquiera fueron leídos.

Ahora se puede publicar todo y un escritor puede ser autoeditor con más fortuna que antes. Pero eso no quiere decir que seamos conformistas con nuestra obra. Deberíamos ser tan exigentes como una editorial a la hora de publicar nuestro trabajo ¿por qué?

Pincha en la imagen para acceder a más información sobre el curso “Cómo escribir una novela”

Te daré un argumento que espero que te convenza.

 

Una editorial que decide invertir en un escritor desconocido, se juego mucho, no sólo dinero. Tiene que emplear sus recursos de impresión, sus materiales, hacer trabajar a todos sus departamentos (corrección, edición, impresión, distribución, marketing…) debe invertir en la publicidad de ese libro sin saber la reacción exacta del mercado y, sobre todo, si por algún motivo el mercado rechazara el libro, y no sólo lo rechazara sino que lo odiara, su prestigio como editorial podría quedar en entredicho.

Si tú decides ser el editor de tu libro, lo que arriesgas es lo que tú eres, tu prestigio, tu presencia como escritor y, lo que es más importante, todos tus futuros trabajos, ya que un lector sólo da una oportunidad a un escritor. Si fallas, nunca volverás a ser leído. Si aciertas, aunque el siguiente libro fuera un desastre (que no debes permitirlo), seguirían leyéndote.

Por ese motivo deberías intentar que tu trabajo brille en todos los aspectos:

1. Ortografía impoluta

2. Estilo depurado

3. Historia con fuerza

En el curso “Cómo escribir una novela” desarrollamos estos tres aspectos.

 

 

¿Te gusta escribir? Descárgate nuestra guía gratuita para empezar tu libro hoy mismo y publicarlo en Trebolarium. ¡Estamos esperando ansiosamente tu primer libro!

Conoce a nuestro profesor del curso “Organización y Planificación, ¿Serán importantes”

En este vídeo presentamos a nuestro profesor, Juan Rosado, una gran persona y un gran coach y su curso de organización:

 

Accede a los cursos pinchando en las imágenes:

 

 

 

 

¿Te gusta escribir? Descárgate nuestra guía gratuita para empezar tu libro hoy mismo y publicarlo en Trebolarium. ¡Estamos esperando ansiosamente tu primer libro!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies