Piensa y Adelgaza

El láser de rejilla

 

Transcripción:

Yo creo que nunca antes ni nunca después había visto una escena en el cine que me haya impactado tanto como la del láser de rejilla de Resident Evil. Y mira que he visto películas de miedo, en general.

Yo clasifico las películas de miedo en dos tipos, las de miedo irreal que son esas de fantasmas y casas encantadas con historias de esas que, si están bien hechas, son mis preferidas, y las de miedo real que me dan pánico que son las de psicópatas y sádicos del tipo de Saw y, entre estos dos tipos, hay un sinfín de películas de miedo que mezclan ambas realidades, es decir, sádicos psicópatas que son fantasmas como Freddy Krueger, el malo de Viernes 13, el de la careta derretida… esos tipos.

De todos estos personajes sádicos y crueles, los que más miedo me dan son los guionistas. A veces pienso que no me gustaría conocer a un guionista de estas películas, especialmente los de las películas de Saw. Pienso que si son capaces de escribir esas ideas macabras, entre maquinarlas y hacerlas sólo les quedan un paso… y da mucho miedo ¿no crees?

Siempre he soñado con trabajar de guionista para una película. Una vez escribí un guion cinematográfico ¿te lo he contado? Seguro que sí porque yo me repito un montón dado a que nunca me acuerdo de las cosas que cuento.

Escribir películas es un sueño… pero en mi imaginaria carrera de guionista, no podría soportar conocer colegas de profesión autores de Saw. Me darían mucho miedito.

¿Crees que exagero? Pues no sé si entre mis repetidas historias te he contado que durante un tiempo estuve trabajando de periodista para un periódico de mi ciudad y el que se encargaba de redactar la sección de sucesos era realmente tétrico. Daba auténtico miedo y tenía una cara de chungo que siempre me he preguntado si no tenía un cuerpo despedazado en la nevera de su casa… le tenía pánico a aquel tipo. Era oscuro, antipático y tenía el típico aspecto de los asesinos en serie de película con las gafas tipo mosca ahumadas como las de los retrato-robot de las pelis. Su lectura preferida era El Caso que por aquella época daba los últimos coletazos de su historia y que se había convertido en un periódico amarillo y tétrico como su lector.

Te lo juro, si conoces un guionista de Saw, no me lo presentes. Si algún día tuviera la oportunidad estrechar su mano, yo creo que se me congelaría y se me caería al suelo. ¿Qué mente escribe esas cosas tan horribles? El problema es que lo que ellos escriben, otros lo realizan. Eso sí que da miedo. Sin embargo, no quiero entrar en ese oscuro mundo de la gente muy mala. Creo sinceramente que son como Candyman, si los mencionas mucho, aparecen, aunque no estés frente a un espejo.

Volviendo al láser de rejilla,  hay escenas de películas que me han impresionado mucho. Recuerdo claramente un geiser de sangre en la original de Pesadilla en Elm Street que me impactó mucho en su momento y reconozco que ahora se hacen escenas realmente espantosas.

No he visto todas las películas sádicas del mundo y, realmente tampoco me apetece porque a mí me gustan más las de casas encantadas… pero no creo que haya una escena tan horrible con la del láser de rejilla.

Resulta que llega el escuadrón a La colmena, un edificio subterráneo donde se realizan investigaciones científicas y ellos llegan a averiguar por qué el edificio ha activado la alarma de seguridad y ha cerrado todas las puertas del edificio matando a los empleados. Entonces entra el grupo a un pasillo que da al ordenador central que pretenden desactivar.

Unos cuantos soldados entran al pasillo y de en ese momento se cierra la puerta. Los que quedan fuera tratan de abrirla sin éxito. Entonces un láser pasa por encima de sus cabezas cortándole a uno la cabeza y a otro una mano. Luego pasa otro láser a la altura de los pies y uno que no puede esquivarlo pierde un pie. Así van pasando líneas láser hasta que queda sólo uno que ha tenido la habilidad de evitar todos los láseres y es en ese momento cuando entra en acción el láser en forma de rejilla, es decir, muchas líneas láser entrecruzadas imposibles de sortear y cuando atraviesa al tipo, éste se va desmoronando en cachitos… una escena que nunca antes se había visto y que no creo se pueda ver en el futuro.. tan irrepetible como espantosa. La escena del láser de rejilla es la que le da a la primera película de Resisent Evil el título de la más terrorífica de toda la saga.

Aquello me tuvo con pesadillas unos cuantos días… me afectó mucho y considero que es una de las escenas que más mella han dejado en mi memoria pese a que hay muchas pelis gore con un nivel de sadismo mucho más elevado de ésta.

Pero, cambiando de tema para no quedarnos encogidos, hoy te quiero proponer que te conviertas en un láser de rejilla. ¿Qué quiero decir con eso? Pues que vamos a comportarnos de tal manera que cualquier obstáculo que se nos presente en la vida con respecto a nuestro objetivo de adelgazar, caiga fulminado tarde o temprano…. aunque sea a cachitos. Y para que seas un láser de rejilla voy a compartir contigo las técnicas que he realizado yo para convertirme en un fatídico láser de rejilla y con los que he conseguido los logros de mi vida.

Estas técnicas no sólo te sirven para tu objetivo de adelgazar sino para cualquier otro objetivo que te plantees en la vida. Son mis técnicas personales así que en este podcast no vas a encontrar términos científicos, ni psicológicos ni psiquiátricos ni nada por el estilo. Más bien, son términos castrojas pero no hay nada como un buen término castroja para entender bien una técnica. Para quienes no sepáis lo que significa “Castroja” os aclaro que es lo mismo que cateto, paleto, pueblerino, gañán, palurdo, garrulo, … eso es ser castroja en Granada.

Pues bien, ahí va mi técnica más eficaz, la que me ha dado mejores resultados y con la que he conseguido más cosas en la vida. Yo la llamo “la técnica miura” porque consiste en hacer lo mismo que un toro cuando ve un capote rojo, es decir, ir de frente hacia el obstáculo y embestirlo a lo bestia… más laser de rejilla que eso imposible. Pero hasta ahora estoy usando muchas metáforas. ¿cómo se usa la técnica miura a efectos prácticos? Pues, muy sencillo, se empeña uno en superar el problema, en plan “Victoria o muerte”, frase, por cierto,  que se le atribuye al Che pero que viene de mucho antes, (Simón Bolívar) y que viene a decir que o acabo con esto o esto acaba conmigo, una de dos. La técnica miura es la que actualmente estoy utilizando para mi situación personal del presente. Funciona siempre, tarde o temprano pero funciona porque consiste en no ceder nunca, clavarle los cuernos al obstáculo hasta que éste cede y no dudar nunca. La fe en sí mismo y en las propias capacidades es la verdadera gasolina para aplicar esta técnica. Si no tienes fe en ti mismo no tienes fuerza para aplicar esta técnica. Hablando en castroja, podríamos resumir esta técnica en la siguiente frase “esto lo resuelvo yo por mi santos (aplíquese el término apropiado según el sexo del interlocutor)”.

La técnica de la cucharilla, otra gran técnica. Ésta la aprendí en un tiempo muy duro en mi vida, un tiempo donde me sentía muy atrapada y no podía escapar y ahora se la aconsejo a muchas personas que se encuentran en esa misma situación. Es especialmente útil para víctimas del maltrato y en todos los libros y artículos de maltrato que escribo la menciono explicando la misma situación.

Un preso tiene dos caminos, sólo dos. Uno es llorar por su situación de preso y el otro es cavar un túnel con una cucharilla…. ¡Uy! , un día de estos vamos a hacer un monográfico de películas de presos que se escapan porque he visto últimamente unas cuantas que me han encantado, la última se llama “Plan de Escape” con Silvester Stalone y la monja más cuadrada del mundo, Sor Seneguer o, como le llama Paquito, el Tito Chuache.

Pues esta técnica se utiliza cuando el problema es largo en el tiempo y cuesta mucho zafarse de él. Consiste en ser constante, aunque menos bruto, porque ser miura no sirve, pero sí constante con pequeñas acciones diarias que a largo plazo funcionarán. Esta técnica la he usado con el tema del ejercicio… pequeñas acciones pero todos los días.

Hablando de ejercicio, otro día escuchaba una idea de Frank Suarez que me gustaba mucho. Él dice que no hay falta de ganas de hacer ejercicio, que eso no existe, lo que hay es falta de energía y que si se aumenta la energía se aumentan las ganas.

A mí me costaba horrores hacer ejercicio así que opté por usar una cucharilla, es decir, pequeños ejercicios que luego pude ampliar con la constancia… es cavar, cavar, con paciencia hasta conseguir tu túnel.

Esta técnica es la que yo implicaba en mi ebook ”Afilando las alas” un libro que escribí para explicar cómo prepararse para fugarse de un maltratador… algo que tuve que hacer una vez en mi vida. Por cierto que lo regalo a quien lo necesite. Si vives con un maltratador o conoces a alguien que le ocurre, escríbeme sin problemas a trebolarium@trebolarium.com para enviarte el libro para ti o tu conocido porque para mí es muy importante que esta información ayude a estas personas a lograr la fuerza que necesitan para romper esa relación destructiva. (También puedes leerlo pinchando aquí)

La técnica de Don Quijote. ¿Cómo consiguió el Quijote hacerse caballero? Pues leyendo libros de caballería. ¿cómo consigues adelgazar con eficacia? Pues leyendo libros sobre adelgazar, todos los libros posibles.  Leer te ofrece ideas y, sobre todo, te abre la mente a nuevas alternativas. Y no hay que leer sólo sobre dietas, hay que leer sobre el ciclo de krebs, sobre el funcionamiento de la tiroides, sobre la calistenia… hay que leer sin censura y probarlo todo hasta que des con la solución que te sirve a ti porque, me he dado cuenta de que las normas dietéticas no pueden ser universales porque no le sirven por igual a todo el mundo. Hay personas a las que les va muy mal las dietas proteínicas y hay otros a quienes les cae pésimo las dietas veganas y por mucho que digan las virtudes que tiene una dieta, si no te cae, no te cae. Leer y probar, leer y probar, leer y probar

La técnica del examen de epistemología. Esta es una historia muy graciosa que te va a gustar. Es de mis años de estudiante. Yo he estudiado Ciencias Políticas con la especialidad de Estudios Iberoamericanos (una carrera que me encantó, la verdad). Durante el segundo año, estudiábamos una asignatura que era filosofía política y entre las materias de aquella asignatura tocaba estudiar epistemología que ahora ni te podría hablar de qué va la vaina (sólo recuerdo el nombre por su sonoridad).

Yo leía los apuntes y no entendía nada, era un lío inextricable que no lograba asimilar y tenía un examen. Diez minutos antes del examen le pregunté a una chica si podía orientarme sobre la epistemología y me lo explicó tan bien, pero tan bien, que saqué la segunda nota más alta en el examen (la primera la sacó ella). La conclusión es que las personas son capaces de poner en tu camino atajos para conseguir cosas… pero tienes que dar con las personas adecuadas. Si no, pueden hacer lo contrario. Así que rodéate de atajadores, chivatos de examen que te harán conseguir grandes resultados.

La técnica de la carta de Bankinter: esta historia también es muy bonita. Resulta que yo trabajaba de tele operadora en una empresa que se llamaba Avanza y dentro de esa empresa, trabajábamos en la banca telefónica de Bankinter y muchos de nosotros, incluida yo, teníamos el sueño de trabajar en el banco. Muchos compañeros me habían dicho que olvidara ese sueño, que Bankinter no contrataba a nadie de Avanza. A mí me parecía absurda esa política. ¿Por qué no contratar a personas que ya sabes cómo trabajan? Aun así me dijeron que me olvidara, que nunca me contratarían. Entonces, hice algo que no creo que haya hecho nadie de los 5.000 empleados del banco. Les escribí una carta muy personal diciéndoles mi gran ventaja como futura empleada del banco. Supe que estaban contratando a chicos que terminaban la carrera de empresariales y yo era politóloga desde hacía demasiado tiempo, joven todavía pero un poco más resabiada y además de una subcontrata del banco.

En mi carta les decía que yo tenía una ventaja que no tenían aquellos muchachos. Mi ventaja era mi fidelidad, que para mí entrar en Bankinter era la gran oportunidad de mi vida y no una oportunidad más como la de esos chicos y que esa fidelidad me convertía en una empleada muy eficiente…. Y el caso es que cuando me contrataron, yo cumplí mi promesa. Fueron ellos los que rompieron la fidelidad. Yo me mantuve firme hasta el final.  Con esta historia, te quiero decir que no des por perdida ninguna batalla de tu vida. Sólo has perdido un camino de alcanzar tu objetivo… siempre puedes echarle imaginación y buscar otro camino.

La técnica del burro y la zanahoria… te parecerá una quimera comportarte como un burro que persigue una zanahoria que parece estar siempre a la misma distancia pero lo chulo de la vida es que un día, por algún motivo, resulta que encuentras la zanahoria y te la comes y te sabe a gloria. ¿Por qué rendirse entonces? Sólo por esa remota posibilidad, yo voy siempre por la vida pensando que las cosas van a salir bien. Siempre vivo con esa idea, con esa ilusión. Las cosas a veces se ponen más difícil, a veces ahogantes… pero yo siempre pienso que todo mejorará, que todo irá bien, que todo será bueno e ilusionante y eso me permite vivir con ilusión todos los días de mi vida, pase lo que pase.

Hay personas que opinan que eso de pensar en positivo es una tontería y que no sirve para nada. Yo considero que es la diferencia entre ser feliz,  y no serlo porque la vida puede resolverse o no. Durante la vida puedes lograr lo que buscas o no. Pero lo realmente valioso es el proceso. Si eres capaz de ser feliz durante el proceso, nada te paraliza. Cuando yo vivía con mi maltratador, tenía la capacidad de levantarme cantando. He llorado mucho, claro que sí, pero todas las mañanas me levantaba cantado aun así, convencida de que algún día lograría salir de aquel infierno…. y la prueba es que la zanahoria llegó y ni te imaginas cómo sabe la libertad cuando te ha faltado y la reconquistas en tu vida.

Un cerebro capaz de conseguir que el sufrimiento no lo emborrone todo, permite tener siempre un nivel alto de lucidez con el que tomar decisiones efectivas. Es un cerebro que no está todo el tiempo sorteando  estados de ansiedad, angustia, tristeza sino que cuenta con pequeñas isletas de paz que le permiten pensar en soluciones.

Mi lema es éste: tengo lo que me queda de vida para lograrlo… a base de insistir como una miura, con una cuchara en una mano, una zanahoria en la otra, un libro en el atril y todos los amigos y mentores que encuentro y encontraré, atajadores fieles, con mi carta de Bankinter… seré una eficaz láser de rejilla…. Y cuando eres un láser de rejilla todo es posible en tu vida.

 

 

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