Inteligencia financiera

Releyendo a Napoleón Hill: en 2018 más vigente que nunca

La relectura permite comprender una versión distinta de un libro ya leido. Esta vez disfrutamos con la relectura del libro “Piense y Hágase Rico” de Napoleón HIll

“Piense y hágase rico”, de Napoleón Hill, es uno de los clásicos libros de superación personal de cabecera por excelencia y debería estar en todas las librerías y estanterías de lectores de libros de autoayuda. Su lectura es una condensación de grandes ideas relacionadas  con la forma en la que podemos crear riqueza de una manera práctica. Pero el exceso de información que recibimos continuamente impide que podamos reflexionar sobre temas muy concretos.

Hace una semanas conocí a una persona de conversación brillante que me propuso la lectura de este libro de una manera muy concreta. Me dijo que en vez de leérmelo de forma corrida, como se suele hacer con todos los libros, leyera un capítulo cada día durante todos los días de una semana, es decir que cada capítulo lo leyera hasta siete veces.

Curiosamente, tenemos la costumbre de adquirir toda la información posible y nuestra tendencia es aumentar nuestra rapidez en la lectura para leer más libros. Sin embargo, el verdadero conocimiento no está en leer libros sino en poder adquirir y practicar los conocimientos de esos libros así como  poder reflexionar sobre el valor que tienen los conocimientos que presta.

Al aceptar el reto, descubrí cosas sorprendentes sobre este libro. La primera de ellas es que muchos libros que se han escrito después, se sostienen sobre esta gran obra de Napoleón Hill.

Para poderte explicar, Napoleón Hill es un autor que se entrevistó con todos los ricos de su época para intentar concluir lo que les diferenciaba del resto de la población. Su trabajo es una recopilación de información altamente valiosa que bien merece que se preste atención en ella.

El Libro de Hill es origen de muchas teorías actuales. 

Para empezar, las famosas leyes de la atracción y de la asunción, ya se explican en este libro. Sin haber bautizado el fenómeno de la ley de la atracción que se enumera en libros posteriores, él habla de la importancia del profundo deseo en nuestras vidas y cómo este deseo  puede ser el gran motor para conseguir lo que deseamos en la vida. Explica la diferencia entre un deseo disciplinado intenso y fuerte en el tiempo y un deseo indisciplinado y poco consistente. El cambio que ahora estamos viendo sobre la forma en la que nos relacionamos comercialmente ya se explica en este libro.

Mi conclusión es que la relectura de “Piense y hágase rico” permite el ahorro de la lectura de otros libros relacionados con la venta y con la creación de riqueza y sobre todo con la ley de la atracción. En cuanto a ésta última podrás entender leyendo el libro que falla de plano en la parte práctica.

Especialmente me pareció sorprendente la forma en cómo trata el liderazgo como herramienta para el éxito financiero. Sus 31 leyes que explican el fracaso son interesantísimas y sólo estas leyes ofrece una idea para crear muy interesantes contenidos de superación.

Es un libro que se adelanta en el tiempo y parece que definiera los pasos del éxito en la actualidad. Por ejemplo, habla del cambio de las técnicas de ventas  que ahora están imperando frente a las viejas fórmulas dada la alta competencia que estamos viviendo a causa de la globalidad y de Internet.

Habla también de la importancia de la comunicación y la persuasión algo que es más vigente que nunca y que determina la nueva forma en cómo nos relacionamos con las personas en lo profesional.

También habla de educar en el éxito, algo que se convierte en ley de vida hoy por hoy.

La relectura permite la detención en conceptos que se nos pasaban desapercibidos. Además cuando releemos un libro ya no somos la misma persona que cuando lo leímos por primera vez dado que seguramente en el momento de releerlo hemos leído otras cosas que apoya a las ideas de este libro una vez leído.

Reconozco que la relectura de cada capítulo de forma semanal diaria durante una semana, ha supuesto la adquisición de ideas que estaban escritas y que no estaban percibidas en una primera lectura. Ahora recuerdo con más nitidez la historia de su hijo sordo, el discurso de Charles M. Schwab , el concepto de quemar las naves para potenciar tus deseos, y la importancia de la perseverancia.

“Piense y hágase rico” es un título que le hace flaca justicia a la obra porque normalmente los lectores que se consideran serios nunca se detendrían a leer un trabajo tan fascinante como éste a causa de su título. Ocurre lo mismo con el libro “Cómo hacer amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie. Una persona que se considerara intelectual no tomaría en serio estos libros. Sin embargo dentro de ellos se contiene la esencia de las cosas más básicas que necesitamos saber para ser felices como es tener relaciones satisfactorias, tener éxito profesional, vivir sin carencias económicas, lograr objetivos..cumplir sueños

Algunas de las grandes frases de “Piense y hágase rico”

El fracaso se cansa de perseguir a los perserverantes. 

Casi todas las ideas nacen muertas y necesitan que se les inyecte el aire de la vida por medio de planes definidos de acción inmediata. 

La mejor ocasión para cuidar una idea es el momento en que nace. Cada minuto que ésta vive, le proporciona una mejor oportunidad de sobrevivir. 

El temor a la crítica se encuentra en el fondo de la destrucción de la mayoría de las ideas que nunca alcanzarán la fase de planificación y puesta en práctica. 

Una definición mucho mejor de un genio es: “un hombre que ha descubierto cómo incrementar la intensidad de pensamiento hasta el punto de poder comunicarse libremente con fuentes de conocimiento no disponibles a través de la proporción ordinaria del pensamiento.

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