Poesía,  Recursos para lectores

“Ángel de Amor”, poesía y espiritualidad

Es inevitable rozar la espiritualidad cuando se trabaja la poesía. Es algo que tiene mucho que ver con el acto de trabajar con las palabras. La palabra poética tiene dos retos: por un lado, el meramente semántico (que ya de por sí es infinito y esa infinitud es la que nos permite bailar con la parte espiritual de la palabra) y luego está el trabajo de su sonoridad, su rima, su cadencia… todo lo que evoca su continente. 

Conexión con lo divino

Si además de este acto, que ya es una conexión con lo divino, escribimos poesía como forma de conexión con seres espirituales, el ejercicio de escribir poesía cobra un sentido nuevo. 

Angel de Amor es un libro de poesía escrito por J. C. Berardo en el que las palabras bailan alrededor de un diálogo con estos seres alados: 

Los poemas de Berardo son como oraciones con sus versos hilados… como cuentas de un rosario con su retahíla amorosa. Sus destinatarios, esos seres encantados que parecen guardar nuestras espaldas y sus palabras, plegarias en forma de rosas lingüísticas. 

Berardo viaja hasta el corazón de su tierna infancia, como cuando rezábamos a nuestro ángel de la guarda y, justo en la ternura de ese corazón, que aún sigue fresco pese a las capas de dureza que le cubren (endurecidas a golpe de vida), el poeta extrae sus más tiernas expresiones para dedicárselas a los alados. Sabe que sólo el lenguaje del niño es puro y  sabe que tiene que rescatarlo para usar ese mismo lenguaje emplumado de estas almas blancas, como quien se agacha para hablar con alguien bajito para mirarle con amable desafío mientras lo hace. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WhatsApp chat